Travestismo en el manga

Hoy vamos a hablar de algo que según cómo se mire se puede considerar un género o simplemente una práctica habitual dentro del manga. En algunos títulos es la parte más importante de la trama y en otros un recurso humorístico empleado con más o menos frecuencia, pero seguro que todos hemos visto a muchos personajes de manga vestirse con ropa del sexo contrario, bien por gusto, bien porque se han visto metidos en líos.

Es inevitable pensar en Ranma, que en realidad empezó convirtiéndose realmente en chica por culpa de la maldición de la fuente de la chica ahogada. Como ya sabéis, bastaba con que se mojara con agua fría para que su cuerpo pasara de masculino a femenino (incluso le cambiaba el color del pelo en el anime), pero la ropa seguía siendo la misma. Eso sí, con el tiempo encontró utilidad a esas transformaciones tan engorrosas y más de una vez tiró de ropa femenina para conseguir sus objetivos. Claro que si llevaba ropa de chica siendo una chica… ¿dónde está el travestismo? Tenéis razón, pero a veces en esas situaciones le caía agua caliente encima y como llevaba ropa de chica… exacto.

Otro ejemplo lo tenemos en la adorable Somos chicos de menta (Mint na bokura), de Wataru Yoshizumi, en la que Noel se disfraza de chica para poder seguir yendo al mismo instituto que su hermana gemela María. Y es que en muchos manga en los que los chicos tienen un aspecto andrógino el recurso del travestismo es el pan de cada día, en este caso literalmente.

Otra obra donde se puede ver es en F. Compo, de Tsukasa Hôjô, en la que un chico se va a vivir con sus tíos tras la muerte de su madre… para descubrir que su tío en realidad es su tía y su tía, su tío. Un lío, ¿verdad? Pues esperad a conocer a la “prima”.

Estos son tres de los ejemplos más conocidos, pero como decíamos es un recurso habitual, muchas veces humorístico y otras más serio, y con más o menos peso dentro de la trama. Por supuesto, como os podéis imaginar da para mucho manga hentai, pero también para muchos títulos que son para todos los públicos, como los mencionados y otros ejemplos: Tokyo Crazy Paradise, Basara, 1/2 Prince, Oresama Teacher o la más conocida Fushigi Yûgi, en la que aparece el entrañable personaje de Nuriko, sin olvidar al primer personaje importante en llevar a cabo esta práctica, y un ejemplo perfecto de que puede tratarse en un manga altamente dramático: Oscar de La Rosa de Versalles.

 

Esto también te interesará:

Posts Relacionados

Déjanos tu comentario »