Primeras “víctimas” de la nueva censura del manga

Ya se anunció en diciembre del año pasado que esto pasaría, y que pasaría aproximadamente a mediados de 2011: han empezado a censurarse los manga que la famosa ley 156 promovida por Shintarô Ishihara, el gobernador de Tokio, que está orientada a acabar con la difusión de lo que el mencionado político, conocido por su carácter conservador por decirlo finamente, considera pernicioso para la sociedad japonesa: el manga erótico para adultos.

Precisamente hace poco en Zonamanga hemos hablado de hentai y de las polémicas relacionadas con la inclusión de personajes menores de edad (o de aspecto infantiloide) en estas historias de ficción. En teoría esta ley pretende eliminar ciertas situaciones moralmente “inadecuadas” reflejadas en los manga y anime, y también en algunos videojuegos, pero parece que, aparte del encomiable intento de acabar con la pornografía infantil, lo que se está haciendo es acabar también con el hentai y sus subtipos en general, y es que en algunos casos se hila muy fino.

Los primeros manga (y sus versiones anime tarde o temprano) que serán víctimas de esta “caza de brujas” son Midori no kisetsu (por el incesto en algunas de sus historias cortas), Hanahiyori (por escenas de sexo en el instituto), Kareshi Sharing (por el incesto y la aparición de supuestas violaciones), Okusama ga shôgakusei (porque la historia es sobre la rebaja de la edad del matrimonio al bajar la natalidad, lo que lleva al protagonista a casarse con una niña de doce años) y Koibito Hachi-Gô, en el que una periodista investiga el caso de un violador, y parece que las violaciones como reflejo de una terrible realidad existente no son aceptables según esta ley.

No es que se prohíba la venta de los títulos de la “lista negra”, pero se verá muy limitada su distribución al marcarse como “manga para mayores de 18 años”, con lo cual se producirá un lógico descenso importante de las ventas, algo que tendrá repercursiones económicas en las grandes editoriales de manga del país y, de rebote, en tiendas y también presupuesto para apoyar a nuevos talentos. No hay que olvidar que el manga erótico (también el que no es moralmente inadecuado) tiene un público muy amplio y ahora este se encontrará con muchas dificultades, sobre todo en el área metropolitana de la capital japonesa, para acceder a sus títulos favoritos.

El caso que más revuelo ha causado, sin embargo, es el del manga Aki Sora, en el que un chico de instituto tiene relaciones con su hermana mayor. Este cómic no es que vaya a ver limitada su distribución, sino que incluso se ha prohibido la reimpresión de algunos de sus volúmenes agotados.

¿Qué os parece este tema? ¿Creéis que será bueno para luchar contra la lacra de la pornografía infantil? ¿Creéis que en algunos casos se está exagerando o ya está bien así? De momento la industria del manga y el anime no ha reaccionado nada bien a esta cuestión, y el gobernador se ha convertido a sus ojos en el enemigo de uno de los símbolos de Japón.

Esto también te interesará:

Posts Relacionados

Déjanos tu comentario »