Los deseos de Dragon Ball (1ª parte)

¿Para qué servían las bolas de dragón en Dragon Ball? A medida que avanza la obra, el argumento se va centrando en los combates y en defender el planeta de los ataques de sus enemigos, pero la esencia de la obra de Toriyama son las bolas y los deseos que se pueden pedir cuando se reúnen, y es precisamente eso lo que hace que arranque la historia, aunque luego el argumento en ocasiones se desvíe. Así que hoy vamos a ver para qué se usaron los deseos en el manga de Dragon Ball.

El primero de ellos, tras una saga centrada sobre todo en la búsqueda de esos ansiados objetos perfectamente esféricos y con estrellas en su interior, fueron unas braguitas. Las pidió el cerdo Oolong al ver que el grupo de Goku y compañía fracasaba y el malvado Pilaf estaba a punto de pedir un deseo que lo habría convertido en una especie de rey del mundo. Había que impedirlo adelantándose a él y pidiendo otra cosa, y a Oolong no se le ocurrió nada mejor.

El segundo fue bastante más serio: la resurrección del padre de Upa, Bora, un momento muy conmovedor que llegaba en la saga de la Red Ribbon y que suponía la primera resurrección de la historia. En la saga de Piccolo Daimao, la más sombría de la etapa de la infancia de Goku, se produciría el tercer deseo: lo formularía el mismo demonio y sería la juventud eterna, con lo cual recuperaría fuerzas y sería aún más difícil de vencer. En la misma saga llegaría necesariamente el cuarto deseo, que consistió en resucitar a los asesinados por Piccolo Daimao, entre ellos varios de los amigos de Goku.

Desde aquella etapa los deseos pasarían a ser casi siempre resurrecciones de gente muerta por culpa de los cada vez más peligrosos enemigos que acechaban a la Humanidad. No se volverían a utilizar hasta muchos años después, ya en lo que televisivamente hablando era Dragon Ball Z, cuando hubo que resucitar a Goku, después de un año entrenando en el Más Allá con Kaito, para que venciera a los saiyanos, que habían acabado con la vida de varios de los protagonistas de la serie.

Esta vez, para resucitarlos fue necesario ir a Namek, porque al fallecer Piccolo Jr. desapareció Kami-sama y con él las bolas de dragón. En su planeta natal había otras y eran la esperanza de Goku y compañía para resucitar a Ten Shin Han, Chaoz, Yamcha y Piccolo. Y allí se lió muy parda, casi tanto que quizá habría sido preferible dar por muertos a esos cuatro y seguir adelante sin ellos. Pero eso ya lo veremos esta tarde…

 

 

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