Historia del manga: el Grupo del 24

Aunque parezca un término propio de las clases de literatura castellana que teníamos en el instituto, el Grupo del 24 es algo que también existe en el manga. Se trata de una serie de autoras nacidas en el año 24 de la era Shôwa (nuestro 1949, de ahí que se las conozca alternativamente como “las del 49”) que entraron en el shôjo para revolucionarlo.

Desde finales de los años sesenta y sobre todo en los setenta del siglo XX, una serie de autoras la mayoría de las cuales nacidas en 1949 empezaron a dibujar manga dirigido a chicas (shôjo) en el que se incluían temas no tratados hasta entonces, incluso podríamos decir atrevidos, de tono más serio, adulto y en algunos casos hasta ciencia-ficción. Incluso se entró en terreno pantanoso desde el punto de vista japonés de aquella época como el sexo y, como colofón, la homosexualidad.

Aunque parezca mentira hoy en día, en aquella época el shôjo estaba creado principalmente por hombres y tenía unas temáticas mucho más infantiles. Un claro ejemplo de esta situación lo podemos ver en La princesa caballero (Ribbon no Kishi), del Dios del Manga, Osamu Tezuka, que aquí fue publicada por Glénat.

Pero hablemos ya de nombres: el más conocido de ellos en nuestro país y probablemente en todo el mundo es Riyoko Ikeda, la creadora de la gran La Rosa de Versalles (Lady Oscar en su versión televisiva) o La Ventana de Orfeo, ambas publicadas en castellano y repletas de tragedias, amores imposibles, travestismo y con dosis de homosexualidad. Otra autora importante de este grupo es Moto Hagio, considerada la autora de shôjo más querida de la historia, no sólo por pertenecer a este grupo sino también por la profundidad de sus obras. En 1975 ganó, curiosamente, el Premio Shôgakukan al Mejor Shônen, y además por partida doble: con Poe no Ichizoku y con Jûichinin Iru!, aunque ambas son shôjo, probablemente porque en aquella época los premios sólo tenían las categorías de seinen y shônen y querían premiar sus obras de alguna forma.

Se considera también una de las pioneras en el shônen-ai, el subgénero que retrata el amor entre dos chicos adolescentes, con su historia corta Jûichigatsu no Gymnasium, de 1971, que luego convirtió en la obra de tres volúmenes Thomas no shinzô (1974-1975). Otra autora a tener muy en cuenta es Keiko Tamemiya, conocida por crear con éxito obras tanto shôjo como shônen, que de hecho en 1979 ganó el mencionado premio de Shôgakukan tanto en la categoría shônen, con Terra e…, como en la de shôjo, con Kaze to ki no uta.

Estas serían las autoras más importantes del famoso Grupo del 24, formado en realidad por muchas más (Toshie Kihara, Yumiko Ôshima, Minori Kimura…), todas ellas con la característica común de haber revolucionado el shôjo haciéndolo más serio y atractivo para un público más adulto, además de introducir temas no vistos hasta la fecha y en algunos casos flirtear con el shônen, terreno sólo de autores masculinos hasta entonces, con bastante éxito.

 

 

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