Géneros manga: el hentai

Ya hemos dicho en alguna ocasión que algún día tocaría hablar de hentai, y ha llegado el momento. Pero que nadie se alarme: esto va a ser puramente educativo y no habrá nada explícito ni digno de poner el aviso de “para mayores de 18 años” en la página.

Para empezar, la palabra “hentai” es una de las más conocidas entre los no otakus que saben cuatro palabras en japonés. Y empiezan las risitas, porque todos sabemos lo que es. ¿O no? ¿Qué es hentai y qué no lo es? Pues la palabra “hentai”, escrita en japonés como 変態, significa “pervertido”. Y como género del manga es sencillamente el manga pornográfico, de alto contenido sexual. Pero vamos a matizarlo.

En Occidente solemos asignar al género hentai cualquier manga o anime donde aparezcan desnudos y situaciones picantes, pero no es correcto. Eso es lo que los japoneses llamarían ecchi, que viene de la pronunciación anglosajona de la letra H, inicial de “hentai”. Por lo tanto, están relacionados, pero el ecchi es más bien la desnudez humorística y no mostrando nunca el acto sexual explícitamente. En él podríamos encontrar como máximo pechos femeninos y la visión de braguitas. De hecho, son situaciones que suelen verse en obras que no son consideradas de contenido erótico, como recurso humorístico o fan service, sólo que en el caso del ecchi tienen buena parte del peso de la trama.

El hentai propiamente dicho es, pues, “lo más fuerte”, y dentro de este tipo de manga hay varios subgéneros y categorías, y es que como ya sabemos los nipones son especialistas en crear cómics de géneros muy concretos, donde dan rienda suelta a su imaginación. Los más importantes dentro del hentai serían el yaoi (sexo homosexual masculino), el yuri (sexo homosexual femenino), ladies’s comics (dirigido a mujeres heterosexuales), ero-manga (dirigido a hombres heterosexuales), además de fetiches como el futanari (hermafroditismo), los famosos tentáculos para eludir la censura de los genitales (que existe incluso en el hentai teóricamente explícito), parodias pornográficas de obras que no lo son y otras cosas más controvertidas como el incesto o el lolicon (niñas preadolescentes) o curiosas como el omorashii (orinarse encima).

En el hentai hay muchos géneros y categorías, que demuestran una imaginación en este tema sólo vista en los japoneses. Y aunque hay algunos subgéneros que son incluso desagradables en más de un sentido, no hay que estigmatizar el término en general, pues incluso el Dios del Manga, Osamu Tezuka, hizo alguna incursión en el anime pornográfico, como su célebre película de 1970 Cleopatra.

 

 

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