Enemigos de Dragon Ball: Piccolo Daimaô

Hasta ahora hemos hablado del primer enemigo de Dragon Ball que daba miedo de verdad (Freezer) y de uno que molaba cantidad (Cell), pero el primer malo, pero malo de verdad, que se presentó en una serie que hasta entonces mezclaba lucha y humor fue Piccolo Daimaô, que trajo consigo la muerte de personajes, entre ellos Krilín y el maestro Mutenroshi.

Después del 22º Gran Torneo de las Artes Marciales se producía la trágica muerte de Krilín, algo totalmente inesperado y provocado por uno de los hijos-esbirros de Piccolo Daimaô, Tambourine. Una especie de lagartija antropomórfica que se dedicaba a matar a todos los que habían participado alguna vez en algún torneo con el fin de vengarse de los que habían encerrado a su “padre” en un aparato de hervir arroz durante siglos. En otras palabras, el objeto de la venganza era Mutaito, y en ausencia de este su discípulo Mutenroshi.

Piccolo Daimaô consiguió mantener alejados a Goku y sus aliados usando a Tambourine y Cymbal, y posteriormente a Tambor, pero finalmente tuvo que luchar personalmente, aunque al haber usado las bolas de dragón para pedir la juventud eterna no tuvo muchos problemas… hasta que Goku hizo el esfuerzo de su vida y lo venció atravesándolo, en un combate épico que queda como uno de los mejores momentos de la obra de Akira Toriyama.

Después de aquello y de que todo volviera temporalmente a la normalidad conocimos el origen namek de este personaje, que era la mitad malvada del dios de la Tierra, Kami-sama, del que Goku se asustó al ver en él la cara de su recientemente derrotado enemigo.

Justo antes de morir, Piccolo Daimaô sacó otro huevo por la boca (así tenía los hijos) y esta vez lo que salió fue una versión pequeña de sí mismo, un hijo de verdad, no un esbirro, que además era su reencarnación, y como vimos más adelante se convirtió en la nueva “otra mitad” de Kami-sama. Sería Piccolo Jr., uno de los personajes más interesantes de Dragon Ball.

 

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