En Captain Tsubasa nada es casualidad

Captain Tsubasa (Campeones) es una de las series de la infancia de muchos otakus de este país, sin duda una de las más entrañables y un buen empujón de popularidad al ya de por sí amado deporte del fútbol. Pero también hay que reconocer que algunas cosas llaman un poco la atención, y no estamos hablando sólo de los tiros imposibles, los campos interminables, los disparos que perforaban la red de las porterías y en general la falta de realismo de la serie. Lo que vamos a ver son algunos “trucos de guión” que usó el maestro Yôichi Takahaishi para cuadrar sus planes.

¿Cuántas veces se enfrentó Oliver (Tsubasa) a Mark (Hyûga)? Durante la serie vimos tres. Sí, porque además de la mítica final New Team (Nankatsu) contra Toho, que acabó en 4-4 y título para los dos equipos tras un interminable partido con su interminable prórroga, y de la final de tres años antes, cuando Mark jugaba en el Muppet (Meiwa) y terminaron 4-2 a favor del Nankatsu, hubo otro partido.

Fue en aquel mismo torneo, el primero que vimos, en la fase de grupos antes de las eliminatorias. Y aquella vez el Meiwa venció al Nankatsu por 6 goles a 7. Exacto, Tsubasa perdió contra Hyûga. ¿Dónde está el truco? Pues en que Benji (Wakabayashi) estaba lesionado y tuvo que jugar el portero sustituto, Alan (Morisaki). En la final de años después hizo un gran papel, pero entonces estaba muy verde y el equipo lo pagó caro. Qué casualidad que el Nankatsu perdiera 6 a 7 y que en la final, ya con Wakabayashi recuperado, ganara 4-2, de forma que el goal average (aunque ya no tuviera importancia porque era la final) se decantara hacia el Nankatsu y hacia Tsubasa en su competición particular con Hyûga.

El antiguamente lamentable equipo contaba entre sus filas con Tsubasa, Wakabayashi y Tom (Misaki), lo que habría hecho muy aburrida cualquier competición posterior y, por lo tanto, habría restado interés a la obra. La historia dio un salto de tres años y se nos contó que el equipo de Tsubasa se había llevado la victoria en el torneo nacional de todas formas durante los dos años posteriores a aquel 4-2, pero ya no estaban con él ni Wakabayashi ni Misaki. Otra casualidad… De esta forma el autor conseguía que la última competición mostrada en la serie tuviera algo de interés, pues el Nankatsu perdía a dos de sus figuras y le costaría más ganar los partidos.

Además, en aquella temporada se nos mostró el lado más humano de Hyûga y habría sido una pena que volviera a perder después de intentarlo tantas veces y cuando ya conocíamos su faceta de encargado de sacar adelante a su familia, así que la final empatada fue una solución nada realista pero moralmente aceptable.

Y como estas, muchas, como las lesiones de Tsubasa, sin las cuales habría arrasado otra vez sin dificultades. Pero se lo perdonamos, porque Takahashi-sensei consiguió lo que quería, que era crear una serie trepidante y llena de momentos épicos. Y nosotros se lo agradecemos.

 

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