
Nos hallamos inmersos en una época en la que la imaginación brilla por su ausencia, en la que la originalidad es una utopía, y no hay más que ver las series, películas o juegos que ven la luz día tras día, refritos en su mayoría y que poco o nada aportan a sus respectivos géneros. Sin embargo, entre tanto remake sacacuartos, de vez en cuando surge alguna idea, que si bien no es cien por cien nueva, se arriesga y va más allá de lo esperado (ahí está la tercera película de Rebuild of Evangelion, tetralogía que de ser un remake de la serie original está derivando en algo totalmente nuevo y que está causando resquemor entre los fans más conservadores, aunque el que escribe estas líneas rompe una lanza a su favor). Sigue leyendo…